LA SIMBOLOGIA DEL AYATE GUADALUPANO
December 11, 2015
Es sabido a través del tiempo, que después del tremendo choque cultural que sufrió México durante la conquista de los españoles en el año de 1521, pasaron diez años en los que el Imperio Azteca sufrió pérdidas inimaginables: cultura, idioma, costumbres, templos, deidades, vestimenta, raza, tierras, jerarquías, identidad y hasta sus nombres, ya que Cuauhtlatoatzin (del Náhuatl: el que habla como águila), fue bautizado con el nombre de Juan Diego, por Fray Toribio de Benavente.
Apenas 800 indígenas se habían bautizado, cuando la Siempre Virgen María de Guadalupe, como le pidió al tío Juan Bernardino ser llamada, bajó del cielo para dar consuelo, refugio, auxilio y protección, dejando un mensaje universal de amor, paz y misericordia: "Hijito mío, el más pequeño de mis hijos, es nada lo que te afligió y turbó ¡No temas! ¿No estoy Yo aquí, que soy tu Madre? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿No estás en el hueco de mi manto y en el cruce de mis brazos? ¿No soy Yo acaso la Fuente de tu salud y paz? ¿Qué más te hace falta?
Apenas 800 indígenas se habían bautizado, cuando la Siempre Virgen María de Guadalupe, como le pidió al tío Juan Bernardino ser llamada, bajó del cielo para dar consuelo, refugio, auxilio y protección, dejando un mensaje universal de amor, paz y misericordia: "Hijito mío, el más pequeño de mis hijos, es nada lo que te afligió y turbó ¡No temas! ¿No estoy Yo aquí, que soy tu Madre? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿No estás en el hueco de mi manto y en el cruce de mis brazos? ¿No soy Yo acaso la Fuente de tu salud y paz? ¿Qué más te hace falta?
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Una de las devociones más hermosas y extensas es la del Niño Jesús, honrado bajo el título del Divino Niño. La confianza puesta en Jesús se fundamenta en Sus propias palabras:
Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo (Juan 14,13).
El valor de la familia va más allá de momentos de alegría y de apoyo en los momentos difíciles, ya que es en el núcleo familiar donde se cultivan los valores y se crean vínculos afectivos de respeto, lealtad y cariño.
Una de las prácticas principales vinculadas a la devoción del Sagrado Corazón es la devoción a los nueve Primeros Viernes de mes, la cual se deriva de una de las doce promesas que el Corazón de Jesús hizo a Santa Margarita María.